
Fichero de Fórmulas
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De muy baja concentración alcohólica y con agentes hidratantes. Para la delicada piel de los niños.
Disolver el perfume en el alcohol etílico y dejar reposar 24 horas para que madure la mezcla. Añadir, con agitación, el agua destilada. Dejar reposar de nuevo en frigorífico a una temperatura entre 4 y 6ºC. Esperar un mínimo de 15 días hasta que hayan precipitado todos los residuos insolubles. Mezclar talco desodorizado y filtrar, manteniendo siempre una temperatura baja. La filtración debe repetirse tantas veces como haga falta hasta que el líquido quede totalmente cristalino. Esto suele ocurrir en el segundo o tercer filtrado. Finalmente añadir la glicerina.
Los perfumes más usuales para colonias infantiles son similares a los de las colonias familiares, es decir cítricos y lavandas aunque con notas características. También se ha usado mucho la bergamota, aunque actualmente tiende a eliminarse ya que se ha comprobado que puede producir efectos fotoalergénicos. La cantidad de perfume y alcohol debe reducirse al mínimo posible, para evitar irritaciones. La glicerina tiene un efecto rehidratante para compensar el resecamiento excesivo que puede provocar el alcohol. El alcohol etílico debe ser de buena calidad. No debe presentar olores extraños, ni dejar olor de fondo. No es necesario usar alcohol absoluto, ni alcohol apto para bebidas, ya que tienen un impuesto muy elevado, son demasiado caros y no son mejores que los alcoholes desnaturalizados de buena calidad, mucho más económicos. Si se desea, se pueden acortar los periodos de reposo. Dependiendo de la naturaleza y el comportamiento propio del perfume, pueden obtenerse resultados bastante aceptables con tiempos de maduración bastante más cortos.
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